| Recuperando la memoria podemos emprender la hermosa tarea de construir el presente y el futuro |
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| Escrito por Administrator | |||
| Miércoles, 17 de Febrero de 2010 14:17 | |||
Palabras de Salvador Sánchez Cerén en ocasión de la presentación del libro “Con sueños se escribe la Vida” en el marco de la 19a Feria Internacional del libro. Sala Nicolás Guillén, Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, La Habana, Cuba, Martes 16 de febrero de 2010
Quiero iniciar la presentación del libro Con sueños se escribe la vida, agradeciendo a la Editorial José Martí por concederme el privilegio de dar a conocer esta autobiografía en Cuba, cuya literatura es una de las más relevantes e influyentes de toda la América Latina. Hacerlo, además, en este evento de trascendencia para la cultura mundial, como es la Feria Internacional del Libro Cuba 2010, desborda realmente mis aspiraciones como autor. Muchas gracias por consiguiente a la editorial, a los organizadores de este templo literario que es la Feria y a todos ustedes presentes en este acto. Cuba, la revolución martiana, ha sido siempre para mí un referente moral y político, que ha influido en mi visión del mundo y de América Latina en particular, así como también en mi formación humana y revolucionaria. Desde muy joven, allá por mediados de los años sesenta, cuando andaba de activista en el gremio del magisterio, yo, como muchos otros hombres y mujeres mirábamos a Cuba para armarnos de razones, de manera que puedo afirmar que el proceso revolucionario cubano influyó positivamente en la lucha de mi país. Si ser revolucionarios, revolucionarias, es ser apasionados, profundamente humanos, mucho de lo que somos se lo debemos al Che. Con sueños se escribe la vida es un relato de diferentes etapas de mi vida. Pero estoy seguro que, al mismo tiempo, es también una narración de la épica colectiva de esa parte de nuestro pueblo que decidió rebelarse a la dictadura y conquistar la libertad, escribiendo así la historia de esos años difíciles. En la historia de nuestro país las gestas populares se han sucedido siempre, teniendo como banderas la tierra, la justicia, la democracia. Como bien señaló un poeta del pueblo, Roque Dalton, hombres y mujeres medio-muertos, medio-vivos, nunca se resignaron a vivir bajo las botas del poder y por los caminos del sacrificio, jugándose la vida, se aprestaron a tomar el cielo por asalto. En esta épica histórica mi vida es una más: yo era un joven de pueblo que fue descubriendo lo que sucedía en mi país, gobernado a sangre y fuego, para poco a poco, como maduran las cosas, ir comprometiéndome con la lucha, es decir con el destino de mi pueblo, de la gente pobre. Yo hice lo que hicieron muchos. Mi relato, para que sea leído de una manera contextualizada, incorpora los acontecimientos de la lucha revolucionaria del pueblo salvadoreño, desde la década de los años treinta del siglo pasado, señalando los hechos más importantes. A partir de los años setenta, momento en el cual me incorporé a la Asociación Nacional de Maestros, ANDES 21 de Junio, a las organizaciones populares y finalmente a la guerrilla, profundizó más, los acontecimientos, en un contexto sociopolítico que viví como protagonista. Inicié los primeros esbozos del libro recién concluida la firma de los Acuerdos de Paz, el 16 de enero de 1992, junto al compañero Iosu Perales, integrante del movimiento de solidaridad español con la lucha del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional; y lo finalicé en el año 2007 con la colaboración de mi hija Claudia Lissette Sánchez Villalta. Por lo tanto, está autobiografía es una obra colectiva de Claudia, Iosu y mi Persona. En 1992, año de la firma de los Acuerdos de Paz, se abrió un amplio debate, sobre el significado de la finalización del conflicto armado por la vía de la solución política negociada. La conversión del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en partido político planteó el reto de la continuidad de la lucha por la vía política electoral. Evidentemente se abrió un nuevo período de lucha que exigía debate al interior del partido. Entonces surgieron ideas claudicantes de la lucha revolucionaria, posiciones que consideraban que la revolución se había consumado y que había que abandonar la lucha por las transformaciones sociales revolucionarias y no quedaba otro camino que incorporarse al sistema y acompañar el proyecto neoliberal que la burguesía salvadoreña había puesto en marcha. Las tareas presentadas al FMLN de reconvertir sus fuerzas guerrilleras a partido político y definir su estrategia de Revolución Democrática para enfrentar el nuevo período de lucha que se iniciaba, exigía una consecuente lucha de ideas. Ese era el propósito que nos trazamos con Iosu, al iniciar el trabajo que no pudo ser concluido, ya que después de la firma de los acuerdos entramos a un nuevo proceso de enfrentamiento con las fuerzas de derecha salvadoreña, ya no por la vía militar pero sí en espacios políticos, en la lucha político electoral y social. La implementación de los Acuerdos de Paz exigió al FMLN poner en tensión todas sus fuerzas acumuladas a lo largo de doce años del conflicto armado, así como también aquellas otras que encontraron en los acuerdos razones para apoyar al FMLN. Transcurrieron doce años para que llegáramos a la antesala de acceso a la Presidencia del país por las elecciones, después de un largo proceso de clarificación interna del partido. Se quedaron en el camino aquellos que perdieron el rumbo de nuestra lucha y fueron atraídos por el modelo de dominación. Han sido años de enfrentamiento contra del modelo neoliberal imperante, pero también un proceso de acumulación de experiencia en el terreno electoral, en la cualificación y en la unificación del partido, todo lo cual redundó en una mayor acumulación política electoral, en su consolidación y cohesión interna. El FMLN, libró durante largos años una permanente lucha ideológica al interior del Partido y contra las fuerzas neoliberales se enfrentaron dos proyectos: el claudicante por un lado y el proyecto revolucionarios por el otro. Esta lucha de ideas nos permitió darle mayor cohesión y fortaleza a la unidad del partido. Quiero agradecer a la editorial Ocean Sur que presentó en El Salvador una primera edición de esta obra en enero del 2007, en los albores de la campaña electoral que finalizó en el 2009 con la victoria electoral del FMLN, siendo electo el periodista Mauricio Funes como presidente de la República y mi persona como vicepresidente. Muchos me preguntaron por qué tomé la decisión de terminar mi libro, editarlo y darlo a conocer en pleno período de precampaña. Fue la tarde de un domingo de 2006 que el secretario general de nuestro partido, el compañero Medardo González, me invitó a tomar un café a su casa de habitación. Allí también encontré a David, presidente de la editorial Ocean Sur; ambos me plantearon la necesidad de escribir un libro sobre mi vida. Conocíamos la experiencia de la campaña electoral del 2004, la campaña sucia, engañosa en contra de Schafik Hándal, candidato presidencial del FMLN en esas elecciones la maquinaria mediática del poder de la derecha, promovió una imagen negativa y promovió el miedo y el temor, campaña sucia, que fue derrotada por el FMLN, ya que duplico su votación, aunque no alcanzo los votos necesarios para ganar la Presidencia. La derecha usando el poder mediático ha pretendido satanizar la guerra revolucionaria en El Salvador, deformando las causas históricas que originaron el conflicto y ha manipulado los hechos históricos con la pretensión de restarle importancia a la noble causa de la lucha revolucionaria, heroica del pueblo salvadoreño. Guerra revolucionaria que concluyó con la derrota de la dictadura militar a través de un proceso de solución política negociada que tuvo como soporte principal la lucha armada emprendida por el FMLN, y que dio inicio a un nuevo período histórico para los salvadoreños: LA CONSTRUCCION DEMOCRATICA hacia el Socialismo. Al tomar la decisión de publicar el libro en esa coyuntura, medimos las ventajas y desventajas y decidimos que era necesario dar nuestra versión de lo ocurrido en el país en la segunda mitad del siglo pasado, a partir de mi experiencia vivida en esos años. Así comencé a trabajar esta autobiografía que de hecho, una vez publicada en su primera edición en 2008 y una segunda en 2009, se convirtió en el inicio de lanzamiento de mi candidatura como integrante de la fórmula Presidencial hacia el 2009. El libro, desde su inicio, presenta el perfil humanista de las y los revolucionarios salvadoreños, da a conocer las causas que originaron el conflicto, el papel de la oligarquía salvadoreña y su aparato militar, y la forma de dominación autoritaria, genocida y terrorista, que instauraron para perpetuar su poder en todos los ámbitos de la economía, de la cultura, de la sociedad y de la política para evitar la organización y lucha del pueblo. Con sueños se escribe la vida también presenta la forma en cómo el pueblo hizo suya la causa libertaria y cómo construyó su partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) a partir de la unidad de las organizaciones político-militares, surgidas en el año 1970. El FMLN es la unión de cinco organizaciones político militares: el Partido Comunista Salvadoreño (PCS), las Fuerzas Populares de Liberación “Farabundo Martí” (FPL), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), el Partido Revolucionario de los Trabajadores Salvadoreño (PRTC), y la Resistencia Nacional (RN). En la actual etapa de Revolución Democrática, que desarrolla el FMLN, la lucha electoral sigue siendo un escenario de enfrentamiento político. Son dieciocho años que han transcurrido desde que nos transformamos de fuerza guerrillera en partido político, hemos tenido que aprender y seguimos acumulando experiencia en el enfrentamiento con la oligarquía y sus aliados, para dominar el arte y la técnica de la política electoral y saber construir los instrumentos necesarios para avanzar en este nuevo escenario. La historia de El Salvador como la de todos los pueblos es una lucha permanente y constante; de ella nutrimos nuestra ética e ideas. Farabundo Martí, fundador del Partido Comunista de El Salvador y líder de la Primera Insurrección de 1932 es fuente de nuestra inspiración, lo mismo que nuestros antepasados autóctonos que opusieron una férrea resistencia contra los invasores españoles; asimismo nos impulsan a seguir nuestros próceres, entre ellos José Matías Delgado, quienes lucharon por independizar a nuestro pueblo del yugo español. Nos inspira, además, el unionista centroamericano Francisco Morazán y el pensamiento revolucionario de nuestro hermano y camarada líder SHAFIK HÁNDAL. A la generación de los años setenta, a la cual pertenezco, nos correspondió ser los hombres y mujeres revolucionarias que tomamos la decisión de ponernos al frente del pueblo para conducir junto a él la guerra revolucionaria contra la dictadura militar en El Salvador y abrir una nueva época que debe culminar la Revolución Democrática con rumbo socialista. Este libro relata, a partir de mi vida, la etapa de los años setenta, ochenta y parte de los noventa. Hay situaciones y hechos históricos que sucedieron que no están abordados. Recuperarlos para nuestra memoria es nuestra tarea. La memoria es esencial para el fortalecimiento de la identidad de la izquierda en estos tiempos en los que el pensamiento único al servicio del mercado trata de invisibilizar toda experiencia libertaria, para demostrar que fuera del modelo actual de sociedad no existe alternativa. Pero, en realidad, el olvido es un gran simulacro, nadie sabe ni puede, aunque quiera, olvidar. La lucha por la memoria es muy importante, frente a esa red de intereses a la que le interesa el olvido. Sin memoria no se puede construir una moral cívica sólida. El poder pretende que la sociedad pierda el sustento de la memoria, de la memoria cívica. Y esto es muy dañino. Y no puede faltar en un libro y especialmente en mi vida, mi familia, mi esposa y mis hijos, que me acompañaron y se incorporaron a la lucha de todo un pueblo. En el capítulo denominado “Margarita”, relato nuestro amor y el privilegio de seguir con vida, compartiendo y trabajando por nuestros ideales Hoy presento este libro en el marco de la Feria Internacional del libro Cuba 2010, como dirigente de mi partido el FMLN, como Vicepresidente de la República de El Salvador y Ministro de Educación Ad honorem. Quiero reiterar mi agradecimiento a la Editorial Martí, por la edición de mi libro en Cuba, patria y pueblo con la que me siento identificado. A nuestros pueblos nos unen historias y luchas comunes, nos une el espíritu latinoamericanista de José Martí, del comandante Ernesto Che Guevara, del comandante Manuel Piñeiro. Quiero aprovechar este acto para enviar un fraternal saludo a nuestro querido comandante Fidel Castro Ruz. Las oportunidades que tuvimos para intercambiar con él fueron sabias enseñanzas para interpretar mejor nuestra realidad, evitar cometer errores y avanzar hacia nuestras metas y objetivos que nos trazamos en la lucha revolucionaria. Nuestro partido el FMLN, representante legítimo del pueblo salvadoreño agradece infinitamente al comandante Fidel Castro el reconocimiento a nuestra lucha y en especial el respeto que siempre a mantenido a nuestro pueblo. Su ejemplo y la lucha ejemplar del pueblo cubano nos ayudaron a enfrentar con sabiduría y audacia los retos que se nos plantearon en años más difíciles y nos ayudaron a conducir la revolución. Fue un factor clave de nuestro triunfo la unidad de las fuerzas revolucionarias de El Salvador; juntar las fuerzas políticas y militares fue siempre un sabio consejo que recibimos desde Cuba. Sobre bases de unidad el surgimiento del FMLN fue la decisión clave en esa etapa y las etapas posteriores de nuestra historia. Con sueños se escribe la vida, es mi primer aporte público a la recuperación de la memoria de una gesta que tuvo una dimensión colectiva, de todo un pueblo. De manera especial es mi deseo que las nuevas generaciones conozcan nuestro pasado reciente, doloroso, para que de este modo sepan que en nuestro país muchos hombres y mujeres se alzaron contra la dictadura, para ser libres, y se sientan orgullosos de ser salvadoreños. La memoria es una poderosa vacuna contra la muerte de los ideales y alimento indispensable para la vida. Por eso, quien cuida y guarda la memoria, guarda y cuida la vida. Recuperando la memoria podemos emprender la hermosa tarea de construir el presente y el futuro. Muchas gracias
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